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3 jul 2026

Vitaminas para el cansancio y la fatiga: cuáles ayudan

Mujer estirandose con energia al despertar junto a una ventana con luz matinal

Las vitaminas B2, B3, B5 y B6, la vitamina C y el magnesio son los nutrientes con respaldo para ayudar a reducir el cansancio y la fatiga, esa sensación de agotamiento físico y mental que resta energía al día. Funcionan mejor a partir de una dieta variada; un complemento solo tiene sentido cuando el aporte habitual se queda corto o aumenta la demanda.

¿Qué vitaminas y minerales ayudan a reducir el cansancio y la fatiga?

El metabolismo energético —el conjunto de reacciones que transforman los nutrientes de los alimentos en la energía que utilizan tus células— depende de varias vitaminas y minerales que trabajan en equipo. Cuando el aporte de estos micronutrientes no es adecuado pueden aparecer manifestaciones de fatiga física y mental, porque participan en la producción de energía, el transporte de oxígeno y el funcionamiento del sistema nervioso. Una revisión de referencia analizó ocho vitaminas del grupo B (B1, B2, B3, B5, B6, B8, B9 y B12) junto con la vitamina C, el hierro, el magnesio y el zinc por su papel en la energía y la fatiga. Puedes explorar más contenidos sobre este tema en nuestra sección de energía.

Vitaminas del grupo B: el motor del metabolismo energético

Las vitaminas del grupo B son las protagonistas de este engranaje. La riboflavina (B2), la niacina (B3), la vitamina B6 y el ácido pantoténico (B5) contribuyen a disminuir el cansancio y la fatiga. Además, la B6, la B12, la niacina, la riboflavina y la biotina contribuyen a un metabolismo energético normal, y la biotina participa también en el funcionamiento normal del sistema nervioso. Cada una cumple un papel concreto: el ácido pantoténico, por ejemplo, interviene en la síntesis de la coenzima A, una molécula clave para extraer energía de los alimentos. Si quieres profundizar vitamina a vitamina, consulta la ficha del ácido pantoténico (vitamina B5).

Vistas una a una, cada vitamina B aporta su matiz: la tiamina (B1) y la riboflavina (B2) ayudan a liberar la energía de los hidratos de carbono; la niacina (B3) participa en cientos de reacciones del metabolismo celular; la vitamina B6 interviene en el aprovechamiento de las proteínas; y el folato (B9) junto con la vitamina B12 intervienen en la formación normal de las células de la sangre, incluidos los glóbulos rojos que transportan el oxígeno a los tejidos.

Vitamina C, magnesio y hierro: energía, sistema nervioso y oxígeno

Más allá del grupo B, otros tres nutrientes completan el cuadro. La vitamina C contribuye a disminuir el cansancio y la fatiga y a un metabolismo energético normal; el magnesio contribuye al funcionamiento normal del sistema nervioso y también a reducir el cansancio y la fatiga; y el hierro, igual que la vitamina B12, contribuye a disminuir el cansancio y la fatiga, en buena parte por su papel en el transporte de oxígeno. Encontrarás más detalle en la ficha de la vitamina C.

El hierro merece un matiz. La investigación con hierro se ha centrado en mujeres con menstruación y reservas de hierro bajas (valoradas por la ferritina, la proteína que refleja el hierro almacenado) pero sin anemia: en ese perfil concreto, varios ensayos han documentado efectos sobre la sensación de fatiga. En un estudio con 198 mujeres con ferritina por debajo de 50 µg/L, la fatiga se redujo un 47,7 % con hierro frente al 28,8 % con placebo a las 12 semanas. En otro ensayo más pequeño, de solo 20 mujeres no anémicas con ferritina inferior a 20 µg/L, el hierro se asoció además a una menor fatigabilidad muscular (la rapidez con que el músculo pierde fuerza al esforzarse). Son hallazgos prometedores, pero acotados a un perfil concreto: no significan que el hierro «dé energía» a cualquier persona.

En el caso de la vitamina C, un ensayo con 141 trabajadores observó menores puntuaciones de fatiga frente a placebo; conviene precisar que la vitamina se administró por vía intravenosa, no oral, por lo que sus conclusiones no se trasladan directamente a un complemento que se toma por la boca.

Qué aporta cada nutriente frente al cansancio

Funciones nutricionales reconocidas oficialmente en la Unión Europea.

Nutriente Reduce el cansancio y la fatiga Metabolismo energético normal Funcionamiento del sistema nervioso
Riboflavina (B2)
Niacina (B3)
Ácido pantoténico (B5)
Vitamina B6
Vitamina B12
Vitamina C
Magnesio
Biotina
Elaboración propia PLENIAGE® a partir de las funciones nutricionales autorizadas en la Unión Europea.

¿En qué alimentos están estas vitaminas para la energía?

Antes de pensar en un complemento, la base es el plato. Estos nutrientes están presentes en alimentos cotidianos:

  • Legumbres y cereales integrales: aportan vitaminas del grupo B y magnesio.
  • Carnes magras, pescado, huevos y marisco: fuentes de B12, B6 y hierro de buena disponibilidad.
  • Verduras de hoja verde y frutos secos: ricos en magnesio, folato (B9) y hierro de origen vegetal.
  • Cítricos, kiwi, pimiento y fresas: destacan por su vitamina C, que además mejora la absorción del hierro de origen vegetal.
Alimentos ricos en vitaminas del grupo B, vitamina C, hierro y magnesio: legumbres, cereales integrales, huevos, verduras de hoja verde, frutos secos, cítricos y pescado azul
Alimentos ricos en las vitaminas del grupo B, la vitamina C, el hierro y el magnesio, nutrientes que intervienen en el metabolismo energético y en la reducción del cansancio.

Una alimentación variada cubre las necesidades de la mayoría de las personas. El complemento entra en juego solo cuando, por el motivo que sea, ese aporte no llega.

El cansancio por déficit de hierro, vitamina B12 o folato

Cuando el cansancio se vuelve persistente y no mejora con el descanso, a veces detrás hay un déficit de micronutrientes que solo un análisis de sangre puede confirmar. Los más frecuentes tienen que ver con el transporte de oxígeno: el hierro forma parte de la hemoglobina —la proteína de los glóbulos rojos que reparte el oxígeno por todo el cuerpo—, mientras que la vitamina B12 y el folato son necesarios para que el organismo fabrique esos glóbulos rojos con normalidad. Un aporte insuficiente y mantenido de cualquiera de los tres puede notarse como falta de energía.

La vitamina B12 se encuentra sobre todo en alimentos de origen animal —carne, pescado, huevos y lácteos—, así que quienes siguen dietas vegetarianas o veganas estrictas son los que más ganan vigilando su aporte, ya sea con alimentos enriquecidos o con un complemento. El folato, en cambio, abunda en las verduras de hoja verde, las legumbres y los cítricos. Ante un cansancio que no cede conviene consultar con un profesional sanitario y, si procede, revisar estos niveles antes de suplementar a ciegas.

¿Cuándo tiene sentido tomar un complemento para el cansancio físico y mental?

Un complemento no sustituye a una dieta equilibrada, pero puede tener sentido en situaciones concretas: dietas restrictivas o poco variadas, etapas de mayor exigencia física o mental, o periodos de descanso insuficiente en los que el cuerpo nota la falta de recursos. En esos contextos, el magnesio resulta especialmente interesante por su contribución al funcionamiento normal del sistema nervioso, que interviene en los ciclos de actividad y descanso. Si te interesa esta vía, puedes comparar las distintas formas de magnesio y ver cuál encaja mejor según el momento del día.

La investigación aporta algún apoyo. En un ensayo de 16 semanas, 138 adultos jóvenes sanos (de 20 a 50 años) que tomaron a diario un multivitamínico rico en vitaminas del grupo B registraron en ese estudio menores puntuaciones de fatiga física frente a placebo. Es un resultado alentador, aunque conviene leerlo con cautela: se trata de un único estudio y de una fórmula concreta.

Entre las opciones formuladas con este enfoque, PLENIAGE ENERGY PRO combina ácido alfa-lipoico y magnesio con un complejo de vitaminas del grupo B junto a vitamina C, vitamina E y biotina; de ellas, B2, B3, B5, B6 y el magnesio contribuyen a disminuir el cansancio y la fatiga, mientras que la biotina y la vitamina C lo hacen al metabolismo energético normal. Puedes ver el resto de fórmulas en la colección de energía y rendimiento.

Infografía del metabolismo energético: los alimentos aportan vitaminas del grupo B, vitamina C, hierro y magnesio, que participan en la producción de energía en la célula (mitocondria)
Del plato a la célula: los alimentos aportan las vitaminas del grupo B, la vitamina C, el hierro y el magnesio que participan en el metabolismo energético.

Si quieres una visión de conjunto sobre energía y vitalidad, te interesa nuestra guía de energía y rendimiento.

Referencias

  1. Tardy AL, et al. Vitamins and Minerals for Energy, Fatigue and Cognition: A Narrative Review of the Biochemical and Clinical Evidence. Nutrients. 2020. PMID: 31963141.
  2. Pipingas A, et al. The effects of multivitamin supplementation on mood and general well-being in healthy young adults. A laboratory and at-home mobile phone assessment. Appetite. 2013. PMID: 23727255.
  3. Vaucher P, et al. Effect of iron supplementation on fatigue in nonanemic menstruating women with low ferritin: a randomized controlled trial. CMAJ. 2012. PMID: 22777991.
  4. Brutsaert TD, et al. Iron supplementation improves progressive fatigue resistance during dynamic knee extensor exercise in iron-depleted, nonanemic women. Am J Clin Nutr. 2003. PMID: 12540406.
  5. Suh SY, et al. Intravenous vitamin C administration reduces fatigue in office workers: a double-blind randomized controlled trial. Nutr J. 2012. PMID: 22264303.
Equipo de Ciencia y Nutrición PLENIAGE® Equipo editorial científico de PLENIAGE®, integrado por farmacéuticos, nutricionistas y especialistas en suplementación basada en evidencia.

Este artículo ha sido elaborado por el Equipo de Ciencia y Nutrición de PLENIAGE® siguiendo el proceso editorial documentado en la página del Comité Científico. Última revisión: junio de 2026.

Preguntas frecuentes (FAQ)

¿Qué vitaminas van bien para el cansancio y el sueño?

El magnesio es el nutriente más relevante en este punto: contribuye al funcionamiento normal del sistema nervioso, implicado en los ciclos de actividad y descanso. Aun así, ningún nutriente sustituye a unos buenos hábitos de sueño: horarios regulares, menos pantallas antes de acostarte y un entorno tranquilo siguen siendo la base.

¿El complejo B ayuda de verdad con el cansancio?

Sí, dentro de unos límites. Varias vitaminas del grupo B —B2, B3, B6 y B5— contribuyen a disminuir el cansancio y la fatiga, y otras (B6, B12, B2, B3 y biotina) al metabolismo energético normal. En un ensayo de 16 semanas, un multivitamínico rico en estas vitaminas se asoció a menos fatiga física frente a placebo. El beneficio es mayor cuando partías de un aporte insuficiente; no es un estímulo inmediato.

¿La falta de energía siempre es por falta de vitaminas?

No. La falta de energía tiene muchas causas: sueño insuficiente, deshidratación, estrés sostenido, poca actividad física o una alimentación desordenada. Un déficit de vitaminas o minerales es solo una de las posibles explicaciones, y no siempre la principal. Si el cansancio es intenso o se prolonga, lo sensato es consultarlo con un profesional sanitario antes de suplementar a ciegas.

¿En cuánto tiempo se nota un complemento para el cansancio?

No esperes cambios de un día para otro. Los estudios que han observado efectos sobre la fatiga trabajaron con ventanas de entre 12 y 16 semanas de uso continuado. La constancia, junto con el descanso y la alimentación, pesa más que la rapidez.

¿Qué vitaminas del grupo B ayudan más con el cansancio?

La riboflavina (B2), la niacina (B3), el ácido pantoténico (B5), la vitamina B6 y la vitamina B12 contribuyen a disminuir el cansancio y la fatiga. No hace falta tomarlas por separado: en la dieta y en los complejos vitamínicos van juntas y trabajan en equipo.

¿El cansancio puede deberse a falta de hierro o de vitamina B12?

Sí. El hierro, la vitamina B12 y el folato participan en el transporte de oxígeno y en la formación de los glóbulos rojos, así que un déficit mantenido puede reflejarse en falta de energía. Solo un análisis lo confirma: ante un cansancio que no cede, consulta con un profesional sanitario antes de suplementar.