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16 jun 2026

Magnesio y ashwagandha: qué dice la evidencia del estrés

Raiz de ashwagandha junto a cristales de magnesio sobre fondo claro.

Una parte importante de la población adulta no alcanza la ingesta diaria recomendada de magnesio a través de la dieta. Al mismo tiempo, el estrés crónico es una experiencia cada vez más común. No es una coincidencia: magnesio y estrés están más conectados de lo que parece.

El magnesio es el cuarto mineral más abundante en el cuerpo humano y participa en más de 300 reacciones enzimáticas. La ashwagandha (Withania somnifera) es una planta adaptógena con más de 3.000 años de uso en la medicina ayurvédica. Por separado, ambos han sido objeto de investigación científica en relación con el estrés y el sistema nervioso. El magnesio cuenta con claims aprobados por la EFSA en este ámbito; la ashwagandha acumula evidencia clínica creciente, aunque sin claims autorizados en la UE a fecha de este artículo. Juntos, su combinación genera un interés creciente entre investigadores y profesionales de la salud.

Este artículo analiza qué sabemos —y qué no sabemos aún— sobre tomar magnesio y ashwagandha juntos para el estrés: mecanismos de acción, evidencia clínica disponible, formas de presentación, dosis estudiadas, seguridad y contraindicaciones. Todo con base en estudios publicados en revistas con revisión por pares.

Qué es el magnesio y por qué importa en el estrés

El magnesio es un mineral esencial que el organismo no puede sintetizar: debe obtenerse a través de la dieta o de un complemento alimenticio. Actúa como cofactor en más de 300 reacciones enzimáticas, incluyendo la síntesis de ATP (la principal moneda energética celular), la regulación del sistema nervioso y la modulación del eje hipotálamo-hipófisis-adrenal (HHA), el sistema central de respuesta al estrés.

El vínculo entre magnesio y estrés es bidireccional. El estrés agudo y crónico aumenta la excreción urinaria de magnesio, lo que puede reducir sus niveles plasmáticos. A su vez, un déficit de magnesio amplifica la respuesta al estrés, creando un ciclo que se retroalimenta (Pickering et al., 2020).

Desde el punto de vista neuroquímico, el magnesio actúa como antagonista natural del receptor NMDA (N-metil-D-aspartato), un receptor de glutamato implicado en la excitabilidad neuronal. Cuando los niveles de magnesio son bajos, este bloqueo se reduce, lo que puede aumentar la actividad excitatoria del sistema nervioso central y contribuir a estados de ansiedad e hiperactivación (Boyle et al., 2017).

Mujer sentada en un sofá en actitud relajada y serena, transmitiendo calma frente al estrés cotidiano

Una revisión sistemática publicada en Nutrients (Boyle et al., 2017) que analizó 18 estudios observó que la suplementación con magnesio se asoció con una reducción de la ansiedad subjetiva, especialmente en personas con niveles bajos de magnesio al inicio del estudio. Los autores señalaron la necesidad de ensayos clínicos con mayor rigor metodológico.

La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) ha aprobado el claim de que el magnesio contribuye al funcionamiento normal del sistema nervioso* y contribuye a la función psicológica normal* (EFSA, 2010). Estos son los únicos claims autorizados en la Unión Europea para este mineral en relación con el sistema nervioso.

*Claims autorizados por la EFSA conforme al Reglamento (CE) n.º 1924/2006 sobre declaraciones nutricionales y de propiedades saludables.

Qué es la ashwagandha y cómo actúa sobre el estrés

La ashwagandha (Withania somnifera) es una planta de la familia Solanaceae originaria del subcontinente indio. Sus raíces y hojas contienen compuestos bioactivos llamados withanólidos, que son los principales responsables de sus efectos farmacológicos documentados.

Se clasifica como adaptógeno: una sustancia que ayuda al organismo a adaptarse a situaciones de estrés físico, químico o biológico sin alterar significativamente las funciones fisiológicas normales. Este concepto, aunque de origen fitoterapéutico, ha ganado respaldo científico en los últimos 15 años a través de ensayos clínicos controlados.

¿Cómo actúa exactamente? La investigación clínica sobre ashwagandha ha explorado su influencia sobre el eje HHA y los niveles de cortisol. Un ensayo clínico aleatorizado y doble ciego con 64 adultos con estrés crónico (Chandrasekhar et al., 2012) encontró que 300 mg dos veces al día (600 mg/día total) de extracto de raíz de ashwagandha durante 60 días redujo significativamente los niveles de cortisol sérico respecto al placebo (p=0,0006).

Una revisión sistemática (Pratte et al., 2014, PMID: 25405876) que incluyó estudios hasta 2013 encontró reducciones significativas en escalas validadas de estrés y ansiedad —como la Perceived Stress Scale y la Hamilton Anxiety Rating Scale— en participantes que tomaron extracto estandarizado de ashwagandha frente a placebo, aunque los autores señalaron que la evidencia era prometedora pero preliminar.

Hay una segunda vía de acción que merece mención, aunque con matices importantes. Estudios en modelos animales han documentado actividad ansiolítica de los glicowithanólidos de la ashwagandha (Bhattacharya et al., 2000). El mecanismo molecular concreto —se ha propuesto una posible modulación de la neurotransmisión GABAérgica— no ha sido confirmado de forma concluyente en ensayos clínicos en humanos, por lo que debe interpretarse con cautela.

Un dato regulatorio relevante: La EFSA no ha aprobado ningún health claim específico para la ashwagandha en la Unión Europea. Esto significa que ningún producto comercializado en la UE puede afirmar legalmente que la ashwagandha «reduce el estrés» o «disminuye el cortisol». La evidencia científica existe, pero el marco regulatorio europeo aún no la ha trasladado a claims autorizados.

Por qué tiene sentido combinar magnesio y ashwagandha para el estrés

La lógica de combinar magnesio y ashwagandha descansa en que actúan sobre el estrés a través de mecanismos complementarios, no redundantes. El magnesio opera principalmente a nivel de la excitabilidad neuronal (receptor NMDA) y el equilibrio electrolítico del sistema nervioso; la investigación clínica sobre ashwagandha ha explorado su influencia sobre el eje hormonal HHA y los niveles de cortisol (Chandrasekhar et al., 2012).

Esta complementariedad importa porque el estrés crónico es un fenómeno multidimensional: implica simultáneamente hiperactivación neuronal, elevación sostenida de cortisol, alteraciones del sueño, fatiga y disfunción cognitiva. Una intervención que aborde solo uno de estos mecanismos tendrá un alcance limitado.

¿Existe evidencia directa de la combinación?

Esta es la pregunta más importante, y la respuesta honesta es: la evidencia directa sobre la combinación específica magnesio + ashwagandha es limitada. La mayoría de los estudios disponibles evalúan cada ingrediente por separado. No existe, a fecha de publicación de este artículo, un ensayo clínico aleatorizado de gran escala que haya evaluado específicamente esta combinación frente a placebo en humanos.

Lo que sí existe es evidencia indirecta sólida:

  • Estudios con fórmulas multicomponente que incluyen magnesio y ashwagandha entre otros ingredientes han mostrado reducciones en escalas de estrés percibido. Sin embargo, estos estudios no permiten atribuir el efecto a ningún ingrediente específico.
  • Plausibilidad mecanicista: la complementariedad de sus mecanismos de acción está bien documentada en la literatura de neurobiología del estrés.
  • Seguridad de la combinación: no se han descrito interacciones adversas entre magnesio y ashwagandha en la literatura disponible, y su perfil de seguridad individual es favorable cuando se usan en las dosis estudiadas.

La conclusión científicamente honesta es que la combinación tiene una base mecanicista sólida y un perfil de seguridad favorable, pero la evidencia clínica directa sobre su sinergia específica está pendiente de estudios más robustos.

Beneficios documentados de cada uno: qué dice la evidencia

A continuación se detallan los beneficios con mayor respaldo científico para cada ingrediente, diferenciando el nivel de evidencia disponible.

Magnesio: qué ha observado la investigación en humanos

Investigación sobre ansiedad subjetiva
La revisión sistemática de Boyle et al. (2017), que analizó 18 estudios, observó que la suplementación con magnesio se asoció con mejoras en medidas de ansiedad subjetiva. El efecto fue más pronunciado en personas con déficit de magnesio previo y en aquellas con ansiedad leve-moderada.

Investigación sobre calidad del sueño
Un ensayo clínico doble ciego con 46 adultos mayores (Abbasi et al., 2012) documentó que 500 mg/día de magnesio durante 8 semanas se asoció con cambios significativos en la calidad del sueño medida con el Insomnia Severity Index (ISI, p=0,006), en la latencia del sueño (p=0,02) y en el tiempo total de sueño (p=0,002) frente a placebo.

Función psicológica normal* (claim aprobado por EFSA)
La EFSA reconoce que el magnesio contribuye a la función psicológica normal, lo que incluye el estado de ánimo y la respuesta emocional (EFSA, 2010).

Reducción de la fatiga*
El magnesio contribuye a la reducción del cansancio y la fatiga, otro claim aprobado por la EFSA, relevante en el contexto del estrés crónico, que frecuentemente se acompaña de agotamiento.

*Claims autorizados por la EFSA conforme al Reglamento (CE) n.º 1924/2006 sobre declaraciones nutricionales y de propiedades saludables.

Ashwagandha: evidencia clínica disponible

Evidencia clínica sobre estrés percibido
Un ensayo clínico aleatorizado doble ciego (Chandrasekhar et al., 2012) con 64 adultos encontró que 300 mg dos veces al día de extracto de raíz estandarizado durante 60 días redujo significativamente las puntuaciones en la Perceived Stress Scale (PSS) frente a placebo (p<0,0001).

Cortisol sérico: resultados del ensayo Chandrasekhar et al. (2012)
El mismo estudio registró una reducción significativa del cortisol sérico en el grupo de ashwagandha frente al placebo (p=0,0006), que se mantuvo robusta durante todo el periodo de intervención. Esta reducción fue estadísticamente significativa y representa uno de los efectos más consistentemente replicados en la investigación clínica con ashwagandha.

Evidencia clínica sobre calidad del sueño
Un ensayo clínico con 80 participantes (40 adultos sanos + 40 con insomnio) (Langade et al., 2021) documentó cambios significativos en la calidad del sueño medida con el Pittsburgh Sleep Quality Index (PSQI), la latencia del sueño y la eficiencia del sueño frente a placebo.

Evidencia clínica sobre rendimiento cognitivo bajo estrés
Un ensayo clínico con 50 adultos (Choudhary et al., 2017) registró que 300 mg dos veces al día de extracto de ashwagandha durante 8 semanas se asoció con cambios significativos en pruebas de memoria inmediata y general, función ejecutiva, velocidad de procesamiento y atención sostenida frente a placebo (p<0,05 en todas las medidas).

Nota sobre niveles de evidencia: Los estudios citados son ensayos clínicos aleatorizados y doble ciego —el diseño de mayor rigor metodológico disponible para evaluar suplementos—. Los tamaños de muestra son moderados (46-150 participantes). Se necesitan estudios con mayor número de participantes y seguimiento a largo plazo para confirmar estos resultados.

Formas de magnesio: no todas son iguales

Uno de los aspectos más relevantes —y frecuentemente ignorados— al elegir un suplemento de magnesio es la forma química del mineral. La biodisponibilidad varía significativamente entre formas, y no todas son igualmente adecuadas para el objetivo de manejo del estrés.

Bisglicinato de magnesio
Es el quelato de magnesio con glicina, un aminoácido con propiedades inhibitorias en el sistema nervioso central. Es la forma con mayor biodisponibilidad oral documentada y la mejor tolerada a nivel gastrointestinal. La glicina por sí misma tiene efectos relajantes documentados (Bannai & Kawai, 2012), lo que puede potenciar los efectos del magnesio en el contexto del estrés. Es la forma con mayor respaldo científico cuando el objetivo principal es el sistema nervioso.

Citrato de magnesio
Combinación de magnesio con ácido cítrico. Tiene buena biodisponibilidad (superior al óxido) y es una de las formas más estudiadas. Puede tener efecto laxante a dosis altas, lo que limita su uso en personas con sensibilidad digestiva.

Malato de magnesio
Combinación con ácido málico, un intermediario del ciclo de Krebs (producción de energía celular). Puede ser especialmente útil cuando la fatiga es el síntoma predominante, aunque la evidencia específica en humanos es más limitada que para el bisglicinato o el citrato.

Óxido de magnesio
Es la forma más barata y más común en suplementos de bajo coste. Su biodisponibilidad oral es significativamente inferior a las formas queladas: un estudio comparativo (Lindberg et al., 1990) encontró que la absorción urinaria de magnesio tras una dosis oral de óxido fue muy inferior a la del citrato (incremento urinario de 0,006 frente a 0,22 mg/mg de creatinina; p<0,05). Su uso principal es como laxante osmótico, no como suplemento nutricional.

Treonato de magnesio (L-treonato)
Forma desarrollada específicamente para cruzar la barrera hematoencefálica. Estudios en modelos animales (Slutsky et al., 2010) mostraron aumentos significativos en la concentración de magnesio en el líquido cefalorraquídeo y mejoras en la función cognitiva. Los estudios en humanos son prometedores pero aún limitados en número y tamaño de muestra (Liu et al., 2016).

Diagrama de la biodisponibilidad de las formas de magnesio (bisglicinato, citrato, malato, L-treonato y óxido) ordenadas de mayor a menor absorción
Comparativa de biodisponibilidad entre formas de magnesio. Fuente: Lindberg et al., 1990; Bannai & Kawai, 2012. Elaboración propia PLENIAGE®.
Comparativa de formas de magnesio: biodisponibilidad, tolerancia y usos principales
Forma Biodisponibilidad Tolerancia GI Mejor para
Bisglicinato Alta Muy buena Estrés, sueño, sistema nervioso
Citrato Buena Buena (cuidado a dosis altas) Uso general, calambres
Malato Buena Buena Fatiga, energía
L-treonato Alta (SNC) Buena Función cognitiva
Óxido Baja (~4%) Regular No recomendado como suplemento nutricional
SNC: sistema nervioso central. GI: gastrointestinal.
Tabla comparativa entre bisglicinato y citrato de magnesio: absorción, usos principales y efectos secundarios digestivos de cada forma
Bisglicinato vs. citrato de magnesio: comparativa de absorción y tolerabilidad. Fuente: Lindberg et al., 1990; Bannai & Kawai, 2012. Elaboración propia PLENIAGE®.

Para el objetivo específico de apoyo al sistema nervioso, el bisglicinato de magnesio es la forma con mayor respaldo científico y mejor perfil de tolerabilidad. Si quieres profundizar en la comparación entre las dos formas más habituales, puedes consultar nuestra guía sobre bisglicinato o citrato de magnesio.

Formas de ashwagandha: extractos estandarizados vs. polvo de raíz

Al igual que ocurre con el magnesio, no todas las presentaciones de ashwagandha son equivalentes. La concentración de withanólidos —los compuestos bioactivos responsables de sus efectos— varía enormemente entre productos.

Extracto estandarizado de raíz
Es la forma utilizada en la mayoría de los ensayos clínicos con resultados positivos. Los extractos estandarizados garantizan un porcentaje mínimo de withanólidos (habitualmente 2,5%-5% o superior). Los más estudiados son:

  • KSM-66®: extracto de raíz estandarizado al 5% de withanólidos, con más de 20 ensayos clínicos publicados. Es el extracto con mayor número de estudios en humanos.
  • Sensoril®: extracto de raíz y hoja estandarizado al 10% de withanólidos. Tiene estudios sólidos en estrés y bienestar general.
  • Shoden®: extracto estandarizado al 35% de withanolide glycosides. Estudios preliminares muestran efectos a dosis más bajas (120 mg/día).

Polvo de raíz sin estandarizar
Es la forma más barata y menos predecible. La concentración de withanólidos varía entre lotes y proveedores. Los estudios clínicos con polvo de raíz sin estandarizar muestran resultados más inconsistentes. Para un uso con objetivo definido, los extractos estandarizados ofrecen mayor reproducibilidad y respaldo científico.

Dosis utilizadas en estudios clínicos:

  • 600 mg/día (300 mg dos veces al día) de extracto de raíz de ashwagandha (Langade et al., 2021)
  • 600 mg/día (300 mg dos veces al día) de extracto full-spectrum de raíz estandarizado (Chandrasekhar et al., 2012)
  • 300 mg dos veces al día de extracto KSM-66® (Choudhary et al., 2017)
  • 600 mg/día de extracto KSM-66® (Wankhede et al., 2015)

Las dosis más frecuentemente evaluadas en investigación clínica son 300-600 mg/día de extracto estandarizado, tomadas preferentemente con las comidas para mejorar la absorción y reducir la posibilidad de molestias gastrointestinales.

Importante: Estas son las dosis registradas en los protocolos de investigación clínica citados. No constituyen una recomendación de dosis para ningún individuo. Consulta siempre con tu médico o farmacéutico antes de iniciar cualquier suplementación.

Cómo tomar magnesio y ashwagandha juntos: lo que dicen los estudios

Si decides incorporar ambos complementos alimenticios, hay algunas consideraciones prácticas respaldadas por la evidencia disponible.

¿Se pueden tomar juntos o por separado?
No existe evidencia de interacciones farmacológicas entre magnesio y ashwagandha. El magnesio se absorbe principalmente en el intestino delgado a través de transportadores específicos; los withanólidos de la ashwagandha son compuestos lipofílicos que se absorben por difusión pasiva. Sus rutas de absorción no compiten entre sí, por lo que tomarlos juntos no debería reducir la biodisponibilidad de ninguno.

Momento del día
La evidencia sobre el momento óptimo de toma es limitada, pero hay algunas orientaciones derivadas de los protocolos de los estudios:

  • El magnesio (especialmente el bisglicinato) se administró frecuentemente por la tarde-noche en los ensayos clínicos sobre sueño y relajación. Tomarlo con alimentos reduce el riesgo de molestias gastrointestinales.
  • La ashwagandha se administró en dosis divididas (mañana y noche) en algunos estudios, y en dosis única en otros. No hay consenso sobre el momento óptimo en la literatura disponible.
  • Tomar ambos por la noche, con la cena, es coherente con los protocolos de los estudios sobre sueño y relajación.

Tiempo hasta ver resultados
Los estudios clínicos con ashwagandha muestran efectos significativos a partir de las 4-8 semanas de uso continuado. Los estudios con magnesio muestran efectos sobre el sueño y la ansiedad en el mismo rango temporal. No se deben esperar efectos inmediatos: ambos actúan de forma gradual sobre sistemas fisiológicos que requieren tiempo para reequilibrarse.

Duración del uso
Los estudios disponibles evalúan períodos de 4 a 12 semanas. No hay datos de seguridad a largo plazo (más de 6 meses) para la ashwagandha en ensayos clínicos controlados. El magnesio, al ser un mineral esencial, puede tomarse de forma continuada siempre que no se superen los niveles de ingesta máxima tolerable establecidos por la EFSA (250 mg/día de magnesio suplementario para adultos).

Nota importante: Esta información es de carácter divulgativo y refleja los protocolos utilizados en investigación clínica. La decisión sobre si tomar estos suplementos, en qué dosis y durante cuánto tiempo debe tomarse siempre con el asesoramiento de un profesional sanitario, especialmente si tomas medicación o tienes condiciones de salud preexistentes.

Efectos secundarios y contraindicaciones

Tanto el magnesio como la ashwagandha tienen perfiles de seguridad favorables cuando se usan en las dosis estudiadas. Sin embargo, hay situaciones en las que su uso requiere precaución o está contraindicado.

Magnesio: efectos secundarios y contraindicaciones

Efectos secundarios más frecuentes:

  • Molestias gastrointestinales (diarrea, náuseas) a dosis altas, especialmente con formas de baja biodisponibilidad como el óxido de magnesio. El bisglicinato y el citrato son mejor tolerados.
  • La diarrea osmótica es el efecto adverso más común y suele resolverse reduciendo la dosis o cambiando la forma de magnesio.

Contraindicaciones y precauciones:

  • Insuficiencia renal: los riñones son los principales reguladores de la excreción de magnesio. En personas con función renal reducida, la suplementación puede provocar hipermagnesemia (exceso de magnesio en sangre), una condición potencialmente grave. Contraindicado sin supervisión médica en insuficiencia renal.
  • Medicamentos: el magnesio puede reducir la absorción de ciertos antibióticos (tetraciclinas, fluoroquinolonas) y bisfosfonatos si se toman simultáneamente. Se recomienda separar la toma al menos 2 horas.
  • Bloqueantes de canales de calcio: puede potenciar sus efectos. Consultar con el médico.

Nivel de ingesta máxima tolerable (EFSA): 250 mg/día de magnesio suplementario para adultos (no incluye el magnesio de la dieta).

Ashwagandha: efectos secundarios y contraindicaciones

Efectos secundarios más frecuentes:

  • Molestias gastrointestinales leves (náuseas, dispepsia) en algunos usuarios, especialmente con el estómago vacío. Tomar con alimentos reduce este riesgo.
  • Somnolencia en algunos casos, especialmente a dosis altas.

Contraindicaciones y precauciones:

  • Embarazo: la ashwagandha está contraindicada durante el embarazo. Estudios en modelos animales y casos clínicos sugieren propiedades uterotónicas que podrían aumentar el riesgo de aborto espontáneo.
  • Lactancia: no hay datos de seguridad suficientes. Se recomienda evitar.
  • Enfermedades autoinmunes (lupus, artritis reumatoide, esclerosis múltiple): la ashwagandha puede estimular el sistema inmune, lo que podría exacerbar estas condiciones. Usar solo bajo supervisión médica.
  • Hipotiroidismo e hipertiroidismo: algunos estudios sugieren que la ashwagandha puede aumentar los niveles de hormonas tiroideas (T3 y T4). Las personas con patología tiroidea o que toman medicación tiroidea deben consultar con su médico antes de usarla.
  • Medicamentos sedantes y ansiolíticos: puede potenciar sus efectos. Consultar con el médico o farmacéutico.
  • Cirugía programada: se recomienda suspender la ashwagandha al menos 2 semanas antes de una intervención quirúrgica por sus posibles efectos sobre el sistema nervioso central y la presión arterial.

Hepatotoxicidad (casos raros): Se han publicado casos aislados de daño hepático asociado al uso de ashwagandha, aunque la causalidad no ha sido establecida de forma definitiva en todos los casos (Björnsson et al., 2020, PMID: 31991029). La incidencia parece ser muy baja, pero es un dato relevante que los profesionales sanitarios deben conocer.

Conclusión sobre seguridad: Para adultos sanos sin condiciones médicas preexistentes ni medicación crónica, el uso de magnesio y ashwagandha en las dosis estudiadas tiene un perfil de seguridad favorable. Ante cualquier duda, consulta siempre con tu médico o farmacéutico.

Preguntas frecuentes sobre magnesio y ashwagandha juntos

¿Se puede tomar magnesio y ashwagandha juntos todos los días?

Sí, no existe evidencia de interacciones adversas entre ambos. Los ensayos clínicos con ashwagandha han evaluado su uso diario durante períodos de 4 a 12 semanas con buen perfil de seguridad. El magnesio puede tomarse de forma continuada dentro de los límites de ingesta recomendados. Consulta con tu médico o farmacéutico para valorar si es adecuado en tu caso específico.

¿Cuánto tiempo tarda en notarse el efecto?

Los estudios clínicos muestran que los efectos significativos sobre el estrés percibido y el cortisol aparecen a partir de las 4-8 semanas de uso continuado. No se trata de suplementos de acción inmediata: actúan de forma gradual sobre sistemas fisiológicos que requieren tiempo para reequilibrarse. Los efectos sobre el descanso documentados con magnesio en algunos estudios se observaron en un rango de 2 a 4 semanas.

¿Qué forma de magnesio es mejor para el estrés?

El bisglicinato de magnesio es la forma con mayor respaldo científico para el objetivo de apoyo al sistema nervioso. Combina alta biodisponibilidad, excelente tolerancia gastrointestinal y la presencia de glicina, un aminoácido con propiedades inhibitorias en el sistema nervioso central. El citrato de magnesio es también una opción válida con buena biodisponibilidad.

¿La ashwagandha crea dependencia?

No existe evidencia de que la ashwagandha genere dependencia física ni síndrome de abstinencia al suspenderla. Los estudios disponibles no han reportado este tipo de efectos. Sin embargo, la investigación a largo plazo (más de 6 meses) es limitada, por lo que se recomienda hacer pausas periódicas y consultar con un profesional sanitario sobre la duración óptima del uso.

¿Pueden tomar magnesio y ashwagandha personas que siguen tratamiento para el sistema nervioso?

Las personas que siguen tratamiento farmacológico que afecta al sistema nervioso central (ansiolíticos, antidepresivos u otros) deben consultar obligatoriamente con su médico o farmacéutico antes de añadir cualquier suplemento. La ashwagandha puede interactuar con medicamentos del sistema nervioso central. El magnesio también puede interactuar con ciertos fármacos. Los suplementos no sustituyen ningún tratamiento médico prescrito.

¿Es lo mismo ashwagandha KSM-66 que ashwagandha genérica?

No. KSM-66® es un extracto de raíz estandarizado al 5% de withanólidos con más de 20 ensayos clínicos publicados. La ashwagandha genérica (polvo de raíz sin estandarizar) tiene una concentración de withanólidos variable e impredecible entre lotes. Para un uso con objetivo definido, los extractos estandarizados ofrecen mayor reproducibilidad y respaldo científico.

Conclusión

El magnesio y la ashwagandha son dos de los ingredientes con mayor respaldo científico en el ámbito del funcionamiento del sistema nervioso y la investigación sobre el estrés. Su combinación tiene una base mecanicista sólida: actúan sobre vías complementarias —la excitabilidad neuronal y el eje hormonal del estrés— sin interferir entre sí.

La evidencia disponible sobre cada uno por separado es consistente: el magnesio contribuye al funcionamiento normal del sistema nervioso* y a la función psicológica normal* (claims aprobados por la EFSA); la ashwagandha ha sido evaluada en múltiples ensayos clínicos controlados que han explorado su influencia sobre el cortisol sérico y el estrés percibido, con resultados que la EFSA aún no ha trasladado a claims autorizados en la UE.

La evidencia directa sobre la combinación específica es aún limitada y se necesitan ensayos clínicos diseñados específicamente para evaluarla. Esto no invalida su uso, pero sí obliga a una expectativa realista: no son soluciones de acción inmediata. Son herramientas de apoyo que, en el contexto de un estilo de vida saludable, pueden contribuir al funcionamiento normal del sistema nervioso* —en el caso del magnesio, con respaldo regulatorio— y al bienestar general.

Si estás considerando incorporar magnesio y ashwagandha a tu rutina, prioriza formas de calidad contrastada (bisglicinato de magnesio; extracto estandarizado de ashwagandha como KSM-66® o Sensoril®), ten en cuenta las dosis evaluadas en los estudios y consulta siempre con tu médico o farmacéutico, especialmente si tienes condiciones de salud preexistentes o tomas medicación.

*Claims autorizados por la EFSA conforme al Reglamento (CE) n.º 1924/2006 sobre declaraciones nutricionales y de propiedades saludables.

Contenido elaborado y revisado por el Equipo de Ciencia y Nutrición PLENIAGE.


Referencias

  • Pickering G, Mazur A, Trousselard M, et al. Magnesium Status and Stress: The Vicious Circle Concept Revisited. Nutrients. 2020;12(12):3672. PMID: 33260549.
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  • Chandrasekhar K, Kapoor J, Anishetty S. A prospective, randomized double-blind, placebo-controlled study of safety and efficacy of a high-concentration full-spectrum extract of ashwagandha root in reducing stress and anxiety in adults. Indian J Psychol Med. 2012;34(3):255-62. PMID: 23439798.
  • Pratte MA, Nanavati KB, Young V, Morley CP. An alternative treatment for anxiety: a systematic review of human trial results reported for the Ayurvedic herb ashwagandha (Withania somnifera). J Altern Complement Med. 2014;20(12):901-8. PMID: 25405876.
  • Abbasi B, Kimiagar M, Sadeghniiat K, Shirazi MM, Hedayati M, Rashidkhani B. The effect of magnesium supplementation on primary insomnia in elderly: A double-blind placebo-controlled clinical trial. J Res Med Sci. 2012;17(12):1161-9. PMID: 23853635.
  • Langade D, Thakare V, Kanchi S, Kelgane S. Clinical evaluation of the pharmacological impact of ashwagandha root extract on sleep in healthy volunteers and insomnia patients: A double-blind, randomized, parallel-group, placebo-controlled study. J Ethnopharmacol. 2021;264:113276. PMID: 32818573.
  • Choudhary D, Bhattacharyya S, Bose S. Efficacy and Safety of Ashwagandha (Withania somnifera (L.) Dunal) Root Extract in Improving Memory and Cognitive Functions. J Diet Suppl. 2017;14(6):599-612. PMID: 28471731.
  • Wankhede S, Langade D, Joshi K, Sinha SR, Bhattacharyya S. Examining the effect of Withania somnifera supplementation on muscle strength and recovery: a randomized controlled trial. J Int Soc Sports Nutr. 2015;12:43. PMID: 26609282.
  • Bhattacharya SK, Bhattacharya A, Sairam K, Ghosal S. Anxiolytic-antidepressant activity of Withania somnifera glycowithanolides: an experimental study. Phytomedicine. 2000;7(6):463-9. PMID: 11194174.
  • Björnsson HK, Björnsson ES, Avula B, et al. Ashwagandha-induced liver injury: A case series from Iceland and the US Drug-Induced Liver Injury Network. Liver Int. 2020;40(4):825-829. PMID: 31991029.
  • Bannai M, Kawai N. New therapeutic strategy for amino acid medicine: glycine improves the quality of sleep. J Pharmacol Sci. 2012;118(2):145-8. PMID: 22293292.
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  • European Food Safety Authority (EFSA). Scientific Opinion on the substantiation of health claims related to magnesium. EFSA Journal. 2010;8(10):1807. EFSA Journal 8(10):1807.
Actualizado June 16, 2026

Preguntas frecuentes

¿Se puede tomar magnesio y ashwagandha juntos todos los días?

Sí, no existe evidencia de interacciones adversas entre ambos. Los ensayos clínicos con ashwagandha han evaluado su uso diario durante períodos de 4 a 12 semanas con buen perfil de seguridad. El magnesio puede tomarse de forma continuada dentro de los límites de ingesta recomendados. Consulta con tu médico o farmacéutico para valorar si es adecuado en tu caso específico.

¿Cuánto tiempo tarda en notarse el efecto?

Los estudios clínicos muestran que los efectos significativos sobre el estrés percibido y el cortisol aparecen a partir de las 4-8 semanas de uso continuado. No se trata de suplementos de acción inmediata: actúan de forma gradual sobre sistemas fisiológicos que requieren tiempo para reequilibrarse. Los efectos sobre el descanso documentados con magnesio en algunos estudios se observaron en un rango de 2 a 4 semanas.

¿Qué forma de magnesio es mejor para el estrés?

El bisglicinato de magnesio es la forma con mayor respaldo científico para el objetivo de apoyo al sistema nervioso. Combina alta biodisponibilidad, excelente tolerancia gastrointestinal y la presencia de glicina, un aminoácido con propiedades inhibitorias en el sistema nervioso central. El citrato de magnesio es también una opción válida con buena biodisponibilidad.

¿La ashwagandha crea dependencia?

No existe evidencia de que la ashwagandha genere dependencia física ni síndrome de abstinencia al suspenderla. Los estudios disponibles no han reportado este tipo de efectos. Sin embargo, la investigación a largo plazo (más de 6 meses) es limitada, por lo que se recomienda hacer pausas periódicas y consultar con un profesional sanitario sobre la duración óptima del uso.

¿Pueden tomar magnesio y ashwagandha personas que siguen tratamiento para el sistema nervioso?

Las personas que siguen tratamiento farmacológico que afecta al sistema nervioso central (ansiolíticos, antidepresivos u otros) deben consultar obligatoriamente con su médico o farmacéutico antes de añadir cualquier suplemento. La ashwagandha puede interactuar con medicamentos del sistema nervioso central. El magnesio también puede interactuar con ciertos fármacos. Los suplementos no sustituyen ningún tratamiento médico prescrito.

¿Es lo mismo ashwagandha KSM-66 que ashwagandha genérica?

No. KSM-66® es un extracto de raíz estandarizado al 5% de withanólidos con más de 20 ensayos clínicos publicados. La ashwagandha genérica (polvo de raíz sin estandarizar) tiene una concentración de withanólidos variable e impredecible entre lotes. Para un uso con objetivo definido, los extractos estandarizados ofrecen mayor reproducibilidad y respaldo científico.