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Granada (Punica granatum)

⏱ 17 min de lectura

Granada partida abierta mostrando arilos rojos brillantes — Punica granatum, fuente concentrada de polifenoles, punicalaginas y precursores de urolitinas

La granada (Punica granatum L.) es una de las fuentes dietéticas más concentradas de polifenoles documentadas en la literatura. Su rasgo diferencial frente a otros antioxidantes no es solo su densidad de punicalaginas y ácido elágico, sino que actúa como profármaco bioactivo modulado por la microbiota intestinal: las bacterias del colon transforman sus polifenoles en urolitinas, metabolitos con actividad sobre la función mitocondrial. Esta ficha cubre composición, mecanismo, evidencia clínica, biodisponibilidad y metabotipos.

¿Qué es la granada?

La granada es el fruto del granado (Punica granatum L.), árbol originario de la región que se extiende desde Irán hasta el norte de la India y naturalizado desde hace milenios en toda la cuenca mediterránea. Botánicamente, pertenece a la familia Lythraceae y produce un fruto globoso con una corteza gruesa y coriácea que alberga cientos de arilos —las semillas rodeadas de pulpa jugosa— de color rojo intenso.

Lo que hace a la granada especialmente interesante desde el punto de vista nutricional no es su perfil vitamínico —modesto en comparación con otras frutas— sino su densidad polifenólica. Los ensayos comparativos de capacidad antioxidante in vitro sitúan consistentemente al zumo de granada entre los más potentes del catálogo de zumos comerciales. Esta capacidad antioxidante medida in vitro es un indicador útil pero, como veremos más adelante, no se traduce automáticamente en efectos equivalentes en el organismo.

Por qué la granada es distinta del resto de antioxidantes alimentarios

El rasgo más singular de la granada no es su densidad antioxidante sino su mecanismo: gran parte de los polifenoles más característicos del fruto (las punicalaginas) no se absorben intactos en el intestino delgado. Llegan al colon, donde la microbiota intestinal los hidroliza para liberar ácido elágico, y este es a su vez metabolizado por bacterias específicas para producir urolitinas. Las urolitinas son los metabolitos con mayor biodisponibilidad sistémica y son los responsables de buena parte de los efectos biológicos atribuibles al consumo de granada. Por tanto, la granada se comporta más como un profármaco bioactivo que como un antioxidante directo: su efecto depende de la composición microbiana intestinal de cada persona.

Polifenoles principales: punicalaginas, ácido elágico y antocianinas

Mapa visual de los polifenoles de la granada — punicalaginas, ácido elágico, antocianinas — y su localización en el fruto (corteza, arilos, zumo)
Distribución de los principales polifenoles de la granada según la parte del fruto. Elaboración propia PLENIAGE®.

La granada concentra sus polifenoles principalmente en tres partes del fruto: la corteza (cáscara), los arilos (pulpa y semilla) y el zumo. La distribución no es homogénea: la corteza, que habitualmente se desecha, contiene concentraciones de polifenoles muy superiores a las del zumo. Por eso los extractos estandarizados de granada utilizados en suplementación suelen derivarse de la corteza o de la fruta entera, no solo del zumo.

Punicalaginas

Son los polifenoles más abundantes y característicos de la granada. Se trata de elagitaninos hidrolizables de alto peso molecular que, tras su ingesta, son metabolizados por la microbiota intestinal para liberar ácido elágico. Las punicalaginas son responsables de una parte mayoritaria de la actividad antioxidante in vitro del zumo de granada, lo que las convierte en los principales contribuyentes a su potencia antioxidante característica. Son prácticamente exclusivas de la granada y el granado —no se encuentran en cantidades significativas en ninguna otra fuente alimentaria habitual— lo que convierte a este fruto en la fuente dietética primaria de estos compuestos.

Ácido elágico y elagitaninos

El ácido elágico es el producto de hidrólisis de las punicalaginas y otros elagitaninos. Tiene una biodisponibilidad limitada en su forma libre y una vida media plasmática corta. Su valor biológico real proviene de actuar como precursor de las urolitinas, los metabolitos producidos por la microbiota del colon a partir del ácido elágico. La nuez, las fresas y las frambuesas también contienen elagitaninos en cantidades menores, pero la granada y el granado son la fuente dietética con mayor concentración documentada.

Antocianinas

Responsables del color rojo intenso de los arilos y el zumo, las antocianinas de la granada incluyen principalmente delfinidina-3-glucósido, cianidina-3-glucósido y pelargonidina-3-glucósido. Son potentes captadoras de radicales libres y han mostrado actividad antiinflamatoria en modelos celulares y animales. Su concentración varía según la variedad del fruto, las condiciones de cultivo y el proceso de extracción.

Otros fenoles

La granada también contiene ácido gálico, catequinas, ácido clorogénico y flavonoides como la quercetina y el kaempferol, aunque en concentraciones menores. Estos compuestos contribuyen al perfil antioxidante total y pueden actuar de forma sinérgica con las punicalaginas y las antocianinas.

Tabla resumen de los principales polifenoles de la granada:

CompuestoLocalización principalMecanismo antioxidante clave
PunicalaginasCorteza, zumoCaptación de radicales libres, quelación de metales, precursoras de ácido elágico
Ácido elágicoCorteza, zumoInhibición de NF-κB, precursor de urolitinas vía microbiota
Urolitinas (metabolitos)Producidas en el colon por la microbiotaMitofagia selectiva, función mitocondrial
AntocianinasArilos, zumoCaptación de ROS, modulación de vías inflamatorias
Ácido gálicoCorteza, zumoCaptación de radicales, actividad quelante

Mecanismo único: microbiota → urolitinas → mitofagia

Diagrama de los tres metabotipos urolitina (Met A, Met B, Met 0) y su distribución en la población occidental — variabilidad inter-individual en la producción de urolitina A a partir del ácido elágico
Los tres metabotipos urolitina y su distribución estimada en la población occidental: Met A produce mayoritariamente urolitina A; Met B mezcla urolitinas A/B/isourolitina A; Met 0 no produce urolitinas detectables. Elaboración propia PLENIAGE® a partir de Selma et al. 2018 y Tomás-Barberán et al. 2017.

Esta es la sección que diferencia a la granada del resto de polifenoles dietéticos. Las urolitinas no se encuentran en la granada ni en ninguna otra fuente alimentaria: son metabolitos generados de novo por bacterias específicas del colon (especialmente del género Gordonibacter) a partir del ácido elágico liberado por las punicalaginas. La urolitina A es el metabolito más estudiado por su capacidad para inducir mitofagia selectiva —el proceso por el que las células eliminan mitocondrias dañadas— y mejorar la función mitocondrial.

Evidencia clínica sobre urolitina A

Un ensayo clínico Phase 1 publicado en Nature Metabolism documentó que la administración oral de urolitina A es segura en humanos sanos e induce un perfil molecular plasmático compatible con mejora de la función mitocondrial y celular. Posteriormente, un ensayo clínico aleatorizado de 4 meses en adultos de mediana edad publicado en Cell Reports Medicine documentó mejoras en fuerza muscular, rendimiento durante el ejercicio y biomarcadores de salud mitocondrial frente a placebo. Estos resultados son la base científica del creciente interés por la urolitina A como compuesto bioactivo independiente, y por extensión, por la granada como fuente dietética del precursor.

Metabotipos urolitina: la variabilidad poblacional

El grupo de investigación de Selma, Tomás-Barberán y García-Villalba ha caracterizado la variabilidad inter-individual en la producción de urolitinas y ha clasificado a la población en tres metabotipos según los metabolitos detectables tras consumir alimentos ricos en elagitaninos (granada, nuez):

  • Metabotipo A (UM-A): produce mayoritariamente urolitina A. Aproximadamente el 40% de la población occidental.
  • Metabotipo B (UM-B): produce una mezcla de urolitina A, urolitina B e isourolitina A. Aproximadamente el 25-30% de la población.
  • Metabotipo 0 (UM-0): no produce urolitinas detectables. Entre el 25% y el 40% de la población occidental, con variación entre cohortes.

Esta variabilidad tiene implicaciones directas: dos personas con la misma ingesta de granada pueden obtener efectos sistémicos muy diferentes según su microbiota intestinal. Es uno de los factores que explica la heterogeneidad de resultados entre ensayos clínicos sobre granada y la divergencia entre la actividad antioxidante in vitro (alta) y los efectos clínicos sistémicos (variables). El metabotipo individual no se conoce sin un test específico, pero es un factor a tener en cuenta al interpretar la respuesta personal a la suplementación con granada.

Mecanismos antioxidantes y antiinflamatorios

Más allá del eje microbiota-urolitinas, los polifenoles de la granada actúan sobre el estrés oxidativo y la inflamación a través de cuatro mecanismos complementarios bien caracterizados in vitro y en modelos animales.

1. Captación directa de radicales libres

Las punicalaginas, el ácido elágico y las antocianinas son captadores directos de especies reactivas de oxígeno (ROS) gracias a su estructura química: los grupos hidroxilo fenólicos donan electrones a los radicales, neutralizándolos. Este mecanismo es el más inmediato y ha sido ampliamente documentado en ensayos in vitro mediante técnicas como DPPH, ABTS y ORAC.

2. Quelación de iones metálicos

Iones como el hierro (Fe²⁺) y el cobre (Cu²⁺) catalizan la producción de radicales hidroxilo mediante la reacción de Fenton. Los polifenoles de la granada tienen capacidad quelante: se unen a estos iones y reducen su disponibilidad para catalizar reacciones oxidativas. Es un mecanismo especialmente relevante en contextos de sobrecarga de hierro o en tejidos con alta actividad metabólica.

3. Activación de la vía Nrf2

La vía Nrf2 (Nuclear factor erythroid 2-related factor 2) es el principal regulador transcripcional de la respuesta antioxidante endógena. Cuando se activa, Nrf2 se transloca al núcleo celular y se une al elemento de respuesta antioxidante (ARE) en el ADN, induciendo la expresión de enzimas antioxidantes endógenas como la superóxido dismutasa (SOD), la catalasa, la glutatión peroxidasa y la hemo-oxigenasa-1 (HO-1). Estudios en modelos celulares y animales han documentado que el ácido elágico y las punicalaginas activan esta vía, amplificando la defensa antioxidante celular más allá del efecto directo de los propios polifenoles.

4. Inhibición de NF-κB

NF-κB (Factor nuclear potenciador de las cadenas ligeras kappa de las células B activadas) es un regulador transcripcional central de la respuesta inflamatoria. Los polifenoles de la granada inhiben varios pasos de su cascada de activación, reduciendo la transcripción de genes proinflamatorios codificantes para citoquinas como IL-1β, IL-6 y TNF-α, así como de enzimas como la COX-2 y la iNOS. Esta modulación es la base mecanística de la mayoría de los estudios sobre granada y marcadores inflamatorios sistémicos.

Evidencia clínica matizada

Nota informativa: La información de esta sección tiene carácter divulgativo y se basa en investigación científica publicada. No constituye consejo médico ni recomendación terapéutica. Las patologías mencionadas requieren diagnóstico y seguimiento médico especializado. Consulta siempre con tu médico antes de iniciar cualquier suplementación, especialmente si tomas medicación.

Presión arterial

Es el área con mayor consistencia de evidencia clínica sobre la granada. Una revisión sistemática y meta-análisis de Sahebkar et al. publicada en Pharmacological Research (8 ensayos clínicos aleatorizados) documentó que el consumo de zumo de granada redujo significativamente la presión arterial sistólica (DM: −4,96 mmHg; IC 95%: −7,67 a −2,25; p<0,001) y la presión arterial diastólica (DM: −2,01 mmHg; IC 95%: −3,71 a −0,31; p=0,021). Una revisión sistemática y meta-análisis posterior de Bahari et al. publicada en Phytotherapy Research con 22 ensayos clínicos (n=2.315 participantes) confirmó la dirección y magnitud del efecto, con reducciones de presión sistólica más marcadas en participantes con presión basal >130 mmHg. Una meta-análisis de Ghaemi et al. en la misma revista observó que el efecto antihipertensivo era dosis-dependiente y se atenuaba después de 2 meses de consumo continuado.

Inflamación sistémica (CRP, IL-6)

La evidencia sobre marcadores inflamatorios sistémicos ha evolucionado en años recientes. Una meta-análisis temprana de Sahebkar et al. publicada en Phytomedicine sobre el efecto del zumo de granada sobre la proteína C reactiva plasmática no encontró un efecto significativo. Una meta-análisis más reciente y con más ensayos publicada en Phytotherapy Research por Jazinaki et al. (con metodología GRADE para evaluar la calidad de la evidencia) y otra meta-análisis de Bahari et al. en Inflammopharmacology que incluyó 33 ensayos clínicos sí han documentado reducciones significativas de CRP e IL-6 con la suplementación con granada, aunque con heterogeneidad metodológica relevante entre estudios. La evidencia, por tanto, es matizada: positiva en agregado pero no uniforme entre meta-análisis.

Salud cardiometabólica global

Una revisión sistemática y meta-análisis dose-response publicada en Nutrition, Metabolism and Cardiovascular Diseases por Mohammadi et al. con 53 ensayos clínicos aleatorizados y 2.306 participantes consolidó la evidencia sobre múltiples factores de riesgo cardiometabólico: documentó reducciones en presión arterial sistólica y diastólica, descenso del colesterol total, elevación del HDL, reducción de la glucemia en ayunas y descensos modestos en peso corporal e índice de masa corporal. No se observaron cambios sustanciales en triglicéridos, colesterol LDL, HOMA-IR ni hemoglobina glicosilada.

Urolitina A y función muscular

La línea de investigación sobre urolitina A como compuesto aislado se ha centrado en poblaciones con disfunción mitocondrial relacionada con la edad. El ensayo Phase 1 de Andreux et al. publicado en Nature Metabolism estableció el perfil de seguridad y los biomarcadores de mejora mitocondrial. El ensayo aleatorizado de Singh et al. publicado en Cell Reports Medicine en adultos de mediana edad, con 4 meses de suplementación con urolitina A, documentó mejoras en fuerza muscular, rendimiento físico y biomarcadores mitocondriales frente a placebo. Estos resultados son la evidencia más directa del eje granada → ácido elágico → urolitina A → función mitocondrial, aunque la urolitina A se administró como compuesto sintético directamente, no a partir de granada.

Otras áreas de investigación

Se han publicado ensayos clínicos sobre granada en síndrome metabólico, salud articular, salud cognitiva y diabetes tipo 2. La calidad metodológica y el tamaño de las muestras son heterogéneos, y los resultados son prometedores pero más preliminares que los disponibles para presión arterial. Varios meta-análisis señalan limitaciones comunes: tamaños de muestra modestos, duración corta (4-12 semanas en la mayoría) y heterogeneidad en las formas de administración (zumo, extracto, cápsulas). Los efectos son consistentes en dirección pero la magnitud es variable.

Biodisponibilidad y metabotipos A/B/0

La biodisponibilidad es el factor crítico que determina si los polifenoles de la granada producen efectos sistémicos relevantes. La actividad antioxidante medida in vitro no se traduce automáticamente en efectos equivalentes in vivo, porque los polifenoles deben sobrevivir al proceso digestivo, ser metabolizados o absorbidos en el intestino y alcanzar los tejidos diana en concentraciones suficientes.

Absorción: lo que llega al colon, lo que llega al plasma

Las punicalaginas no se absorben intactas en el intestino delgado por su alto peso molecular. En el colon, son hidrolizadas por la microbiota para liberar ácido elágico, que sí puede absorberse parcialmente, aunque su biodisponibilidad como tal es limitada y su vida media plasmática es corta. La verdadera magnitud del efecto sistémico de la granada depende de cuánto ácido elágico se transforme en urolitinas, y esta transformación es la que es altamente variable entre individuos.

Factores que influyen en la biodisponibilidad

FactorImpacto sobre la biodisponibilidad
Microbiota intestinal individualDetermina la producción de urolitinas y la magnitud del efecto sistémico (factor principal)
Forma de consumoEl zumo recién prensado retiene mejor las punicalaginas que el zumo pasteurizado de larga conservación
Procesado industrialEl zumo comercial puede haber perdido parte de sus punicalaginas durante el almacenamiento
DosisLa relación dosis-respuesta no está completamente establecida; dosis muy altas no garantizan efecto proporcionalmente mayor en metabotipo 0
Matriz alimentariaLa presencia de fibra y otros polifenoles puede modular la fermentación colónica
Edad y estado de la microbiotaLas disbiosis intestinales pueden alterar la producción de urolitinas

Formas de consumo y dosis estudiadas

Los ensayos clínicos sobre granada han utilizado tres formas principales de administración: zumo, extracto estandarizado y fruta entera (arilos).

FormaDosis utilizada en estudios clínicosConsideraciones
Zumo de granada150-240 mL/díaElegir 100% puro, sin azúcares añadidos. Preferir prensado en frío y sin pasteurización agresiva
Extracto estandarizado200-1.000 mg/día (en punicalaginas o en polifenoles totales)Mayor reproducibilidad de dosis; útil cuando se busca una concentración específica y constante
Fruta entera (arilos)Variable según consumoAporta fibra y vitamina C; menor concentración relativa de punicalaginas que el extracto de corteza

La duración mínima de las intervenciones en estudios clínicos que han documentado efectos significativos sobre presión arterial e inflamación oscila entre 4 y 12 semanas. La consistencia a lo largo del tiempo parece más relevante que la dosis puntual.

Nota importante: las dosis mencionadas corresponden a las utilizadas en investigación. No constituyen recomendación de dosis individual. Consulta con tu médico o farmacéutico antes de iniciar cualquier suplementación, especialmente si tomas medicación.

Seguridad e interacciones farmacológicas

El consumo de granada como fruta o zumo en cantidades habituales se considera seguro para la mayoría de los adultos sanos. Los ensayos clínicos disponibles, con duraciones de hasta 12 semanas, no han reportado efectos adversos graves. La consideración de seguridad más relevante son las interacciones farmacológicas, que conviene tener presentes especialmente con los extractos concentrados.

Inhibición de CYP3A4 y glicoproteína P

Los polifenoles de la granada pueden inhibir el citocromo P450 3A4 (CYP3A4) y la glicoproteína P, dos sistemas clave en el metabolismo de numerosos fármacos. Esta inhibición puede aumentar las concentraciones plasmáticas de medicamentos metabolizados por estas vías, incluyendo:

  • Estatinas (atorvastatina, simvastatina): riesgo de miopatía y elevación de transaminasas a dosis elevadas.
  • Anticoagulantes orales (warfarina): riesgo de aumento del efecto anticoagulante y sangrado.
  • Inmunosupresores (ciclosporina, tacrolimus): riesgo de toxicidad por aumento de niveles plasmáticos.
  • Algunos antihipertensivos y antiarrítmicos.

Si tomas alguno de estos medicamentos, consulta con tu médico o farmacéutico antes de incorporar suplementos de extracto de granada. El consumo ocasional de fruta o zumo en cantidades moderadas tiene menor probabilidad de interacción clínicamente relevante que la suplementación con extracto estandarizado a diario.

Alergia (poco frecuente)

Se han descrito casos aislados de reacción alérgica a la granada, incluyendo urticaria, angioedema y, en casos muy raros, anafilaxia. Las personas con alergia conocida a otras frutas (especialmente melocotón, cereza o manzana) deben introducir la granada con precaución.

Contenido en azúcar del zumo

El zumo de granada contiene azúcares naturales (en torno a 12-14 g por 100 mL). Las personas con diabetes tipo 2, resistencia a la insulina o que siguen dietas bajas en carbohidratos deben tener en cuenta este aporte y consultar con su profesional de salud.

Embarazo, lactancia y extractos concentrados

El consumo de la fruta entera o zumo en cantidades moderadas durante el embarazo y la lactancia se considera generalmente seguro. La evidencia sobre extractos concentrados en estas poblaciones es limitada y se recomienda precaución hasta que existan estudios específicos.

Cómo elegir un suplemento de granada

El mercado ofrece una variedad amplia de productos con granada, desde zumo hasta extractos estandarizados de muy diferente calidad. Los criterios técnicos clave:

  • Estandarización en punicalaginas o polifenoles totales: los productos serios indican el porcentaje de punicalaginas o polifenoles totales (típicamente 30-40% de polifenoles totales o un porcentaje específico de punicalaginas A+B). Sin estandarización, la concentración real es impredecible.
  • Origen de la materia prima: extractos derivados de la corteza o de la fruta entera concentran más punicalaginas que los derivados solo del zumo.
  • Trazabilidad y análisis de pureza: presencia de análisis de metales pesados (las cortezas pueden acumular cadmio y otros), pesticidas y adulterantes.
  • Sin azúcares añadidos en el caso del zumo: si la opción es zumo, debe ser 100% zumo sin aditivos azucarados.
  • Coherencia con la dosis estudiada: rangos de extracto entre 200-1.000 mg/día son los utilizados en investigación clínica.

Granada en el portafolio Pleniage

En la formulación de PLENIAGE® ANTIOX PRO, la granada (100 mg como extracto estandarizado) se incorpora junto con otros componentes del sistema antioxidante celular: NAC 300 mg, glutatión 120 mg, CoQ10 100 mg, cúrcuma 100 mg, astaxantina 4 mg, luteína 4 mg y licopeno 6 mg. Cada ingrediente cuenta con investigación científica individual; la combinación específica de esta fórmula no ha sido objeto de un ensayo clínico propio. La granada aporta su característica distintiva como precursor dietético de las urolitinas vía microbiota, complementando los mecanismos antioxidantes directos del resto de ingredientes.

Esta ficha forma parte del cluster Antioxidantes y defensas. Para profundizar en otros componentes relacionados, consulta la ficha de Cúrcuma (modulador antiinflamatorio complementario en la fórmula) y la ficha de Glutatión (antioxidante endógeno relacionado con la vía Nrf2).

Preguntas frecuentes sobre la granada

¿Qué hace especial a la granada frente a otras frutas antioxidantes?

La granada destaca por dos razones combinadas. Primero, su densidad polifenólica: contiene punicalaginas, elagitaninos prácticamente exclusivos de este fruto, en concentraciones muy superiores a otras frutas. Segundo, su mecanismo único: las punicalaginas no se absorben intactas, sino que llegan al colon y son transformadas por la microbiota intestinal en urolitinas, metabolitos con biodisponibilidad sistémica significativa y actividad sobre la función mitocondrial. La granada es, por tanto, un profármaco bioactivo modulado por la microbiota, no solo un antioxidante directo.

¿Por qué la respuesta a la granada varía tanto entre personas?

Por la diferencia en la microbiota intestinal individual. La producción de urolitinas a partir de ácido elágico depende de bacterias específicas del colon (especialmente del género Gordonibacter). El grupo de investigación de Selma, Tomás-Barberán y García-Villalba ha clasificado a la población en tres metabotipos: Met A (~40% produce urolitina A), Met B (~25-30% produce mezcla de urolitinas) y Met 0 (~25-40% no produce urolitinas detectables). Dos personas con la misma ingesta de granada pueden obtener efectos sistémicos muy diferentes según su metabotipo.

¿Es mejor el zumo de granada fresco o el extracto en cápsulas?

Depende del objetivo. El zumo fresco aporta polifenoles junto con vitaminas, fibra (si se consumen los arilos) y otros compuestos de la matriz natural, pero su concentración de punicalaginas puede variar según la variedad y el procesado. Los extractos estandarizados ofrecen una concentración más predecible y reproducible, lo que los hace preferibles cuando se busca una dosis específica y constante. Ambas formas han mostrado eficacia en ensayos clínicos sobre presión arterial e inflamación.

¿La granada baja la presión arterial?

Es el área con mayor consistencia de evidencia clínica. Varias revisiones sistemáticas y meta-análisis (Sahebkar et al. 2017 en Pharmacological Research, Bahari et al. 2024 en Phytotherapy Research, Ghaemi et al. 2023 en la misma revista) han documentado reducciones significativas de la presión arterial sistólica y diastólica con el consumo de zumo o extracto de granada. La magnitud es modesta pero consistente y mayor en personas con presión basal elevada. La granada no sustituye al tratamiento farmacológico antihipertensivo prescrito; las personas con hipertensión diagnosticada deben consultar con su médico.

¿La granada interactúa con medicamentos?

Sí, especialmente los extractos concentrados. Los polifenoles de la granada inhiben el citocromo P450 3A4 (CYP3A4) y la glicoproteína P, sistemas implicados en el metabolismo de numerosos fármacos. Las interacciones más relevantes son con estatinas (riesgo de miopatía), anticoagulantes orales como warfarina (riesgo de sangrado), inmunosupresores como ciclosporina y tacrolimus (riesgo de toxicidad) y algunos antihipertensivos. Si tomas alguno de estos medicamentos, consulta con tu médico o farmacéutico antes de iniciar suplementación con extracto de granada.

¿La granada tiene efectos sobre el envejecimiento celular?

La investigación más prometedora se centra en la urolitina A, el metabolito derivado del ácido elágico de la granada. Un ensayo Phase 1 publicado en Nature Metabolism (Andreux et al. 2019) y un ensayo aleatorizado de 4 meses publicado en Cell Reports Medicine (Singh et al. 2022) en adultos de mediana edad documentaron mejoras en biomarcadores mitocondriales y función muscular tras suplementación con urolitina A. Es importante señalar que estos estudios usaron urolitina A sintética administrada directamente, no granada. Las personas con metabotipo 0 no producen urolitinas a partir del consumo de granada y, por tanto, podrían no obtener este beneficio específico vía dietética.

La granada no es un remedio milagroso ni un sustituto de hábitos de vida saludables. Su valor reside en ser una fuente excepcionalmente concentrada de polifenoles con un mecanismo único en la dieta humana —el eje microbiota-urolitinas— y con evidencia clínica consistente en presión arterial y prometedora en otros marcadores cardiometabólicos. La variabilidad inter-individual por metabotipos es un factor crítico a considerar al interpretar la respuesta personal. Si te interesa profundizar en estrategias antioxidantes y antiinflamatorias, consulta con tu médico o farmacéutico para valorar si la suplementación con granada es adecuada para tu situación.

En PLENIAGE® publicamos contenido científico sobre suplementación basada en evidencia. Puedes explorar el cluster Antioxidantes y defensas para más fichas y artículos relacionados.


Referencias

Las afirmaciones del artículo se basan en literatura científica disponible. A continuación se listan las referencias clave verificadas que sustentan los principales claims sobre la granada y los polifenoles asociados (urolitinas).

  • Sahebkar A, Ferri C, Giorgini P, Bo S, Nachtigal P, Grassi D. Effects of pomegranate juice on blood pressure: A systematic review and meta-analysis of randomized controlled trials. Pharmacol Res. 2017;115:149-161. PMID: 27888156.
  • Bahari H, Omidian K, Goudarzi K, et al. The effects of pomegranate consumption on blood pressure in adults: A systematic review and meta-analysis. Phytother Res. 2024;38(5):2234-2248. PMID: 38410857.
  • Ghaemi F, Emadzadeh M, Atkin SL, Jamialahmadi T, Zengin G, Sahebkar A. Impact of pomegranate juice on blood pressure: A systematic review and meta-analysis. Phytother Res. 2023. PMID: 37461211.
  • Mohammadi S, Heshmati J, Baziar N, Ziaei S, et al. Impacts of supplementation with pomegranate on cardiometabolic risk factors: A systematic review and dose-response meta-analysis. Nutr Metab Cardiovasc Dis. 2025. PMID: 40617711.
  • Sahebkar A, Gurban C, Serban A, Andrica F, Serban MC. Effects of supplementation with pomegranate juice on plasma C-reactive protein concentrations: A systematic review and meta-analysis of randomized controlled trials. Phytomedicine. 2016;23(11):1095-1102. PMID: 26922037.
  • Jazinaki MS, et al. The effect of pomegranate juice supplementation on C-reactive protein levels: GRADE-assessed systematic review and dose-response updated meta-analysis. Phytother Res. 2024. PMID: 38553998.
  • Andreux PA, Blanco-Bose W, Ryu D, et al. The mitophagy activator urolithin A is safe and induces a molecular signature of improved mitochondrial and cellular health in humans. Nat Metab. 2019;1(6):595-603. PMID: 32694802.
  • Singh A, D'Amico D, Andreux PA, et al. Urolithin A improves muscle strength, exercise performance, and biomarkers of mitochondrial health in a randomized trial in middle-aged adults. Cell Rep Med. 2022;3(5):100633. PMID: 35584623.
  • Selma MV, González-Sarrías A, Salas-Salvadó J, et al. The gut microbiota metabolism of pomegranate or walnut ellagitannins yields two urolithin-metabotypes that correlate with cardiometabolic risk biomarkers. Clin Nutr. 2018;37(3):897-905. PMID: 28347564.

Última revisión: 29/04/2026